Llevas tres años con el implante y nunca te ha dado problemas. Hasta que un día notas que la encía sangra al cepillarte. Lo atribuyes al cepillo, a las prisas, a cualquier cosa menos al implante. Al fin y al cabo, «el implante es de titanio, no puede enfermar». Esa creencia, tan extendida como peligrosa, es exactamente el punto de partida desde el que el Dr. Platón construyó su ponencia ante los profesionales de la AHIADEC. Porque los implantes dentales no enferman, pero los tejidos que los rodean sí. Y cuando lo hacen, se llama periimplantitis.
Una jornada teórico-práctica en la AHIADEC
El pasado 1 de octubre, el Dr. Platón participó como ponente en un curso organizado por la Associació d’Higienistes i Auxiliars Dentals de Catalunya (AHIADEC), celebrado en la sede de la propia asociación. La AHIADEC es el referente colegial de los higienistas y auxiliares dentales en Cataluña, un colectivo clave en la detección precoz de la enfermedad periodontal e implantaria. Que una asociación de este perfil invite al Dr. Platón para impartir formación clínica avanzada es, en sí mismo, un reconocimiento a su trayectoria.
Durante la sesión, de carácter teórico-práctico, el doctor de Platón Dental —conjuntamente con el Dr. Puglisi— abordó desde diferentes perspectivas las opciones existentes para el tratamiento de problemas periodontales. Ambos resaltaron los factores de riesgo en periimplantitis y los métodos preventivos con los que contamos para mantener la salud en los pacientes portadores de implantes.
Periimplantitis: qué es y por qué importa
La periimplantitis es una infección bacteriana que afecta a los tejidos que rodean un implante dental: la encía y, en estadios más avanzados, el hueso que lo sustenta. Su mecanismo es similar al de la periodontitis clásica, pero con algunas particularidades que la hacen más agresiva y, en ocasiones, más difícil de tratar. Según datos de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), se estima que entre el 10 y el 20 % de los implantes colocados desarrollarán algún grado de periimplantitis a lo largo de su vida útil.
La Federación Europea de Periodoncia (EFP) coincide en señalar que la prevalencia real de la periimplantitis podría ser incluso superior, dado que muchos casos se diagnostican tarde, cuando la pérdida ósea ya es significativa. De ahí la importancia de que los higienistas y auxiliares dentales —los profesionales que con más frecuencia realizan las revisiones de mantenimiento— estén formados para detectar las primeras señales de alarma. El Dr. Platón insiste en que esta formación es uno de los pilares fundamentales para reducir la incidencia de la enfermedad.
¿Cuáles son los síntomas de la periimplantitis?
Uno de los grandes problemas de la periimplantitis es que avanza en silencio. En sus fases iniciales —cuando todavía estamos ante una mucositis implantaria— los síntomas son sutiles y fáciles de ignorar. Saber reconocerlos a tiempo marca la diferencia entre un tratamiento sencillo y uno complejo.
Señales de mucositis implantaria (fase reversible, sin pérdida ósea):
- Sangrado al cepillarse o al usar el hilo alrededor del implante, sin dolor aparente.
- Encía enrojecida o ligeramente inflamada en la zona del implante.
- Sensación de hinchazón localizada que aparece y desaparece.
Señales de periimplantitis establecida (con pérdida ósea progresiva):
- Sangrado espontáneo sin necesidad de cepillarse, o supuración visible alrededor del implante.
- Movilidad del implante: si el implante se mueve aunque sea levemente, la pérdida ósea ya es avanzada.
- Dolor a la presión o al masticar en la zona del implante.
- Mal sabor persistente o halitosis que no mejora con la higiene habitual.
- Recesión visible de la encía, con exposición de parte de la superficie del implante.
Si reconoces alguna de estas señales, no esperes a la próxima revisión programada: llama a tu clínica. La diferencia entre mucositis y periimplantitis establecida es, literalmente, la diferencia entre un desbridamiento y una cirugía.
Factores de riesgo que debes conocer
No todos los pacientes tienen el mismo riesgo de desarrollar periimplantitis. Durante la jornada, el Dr. Platón y el Dr. Puglisi repasaron los principales factores que aumentan la probabilidad de que un implante acabe afectado:
- Antecedentes de periodontitis: los pacientes que han sufrido periodontitis tienen una mayor predisposición genética e inmunológica a desarrollar infecciones periimplantarias.
- Tabaquismo: el tabaco compromete la vascularización del tejido gingival y reduce la respuesta inmune local, favoreciendo la colonización bacteriana alrededor del implante y aumentando el riesgo de periimplantitis.
- Diabetes mal controlada: los niveles elevados de glucosa en sangre alteran la capacidad de cicatrización y la respuesta inflamatoria, dos factores críticos para la estabilidad del implante.
- Higiene oral deficiente: la acumulación de biofilm bacteriano (placa) en la interfaz entre el implante y la encía es el desencadenante directo más frecuente de periimplantitis.
- Ausencia de mantenimiento profesional: saltarse las revisiones periódicas impide detectar a tiempo la mucositis implantaria —la fase reversible previa a la periimplantitis— y cortar su progresión.
- Diseño protésico inadecuado: prótesis que dificultan la higiene interdental o que generan sobrecargas oclusales son un factor de riesgo subestimado pero relevante.
Desmontando los mitos sobre los implantes dentales
En consulta, el Dr. Platón se encuentra una y otra vez con las mismas creencias erróneas. Desmontar estos mitos no es un ejercicio retórico: es clínica pura, porque un paciente mal informado deja de acudir a las revisiones y llega tarde cuando el problema ya es serio.
«Los implantes no necesitan cuidados porque son de titanio». Falso. El titanio no se caries ni se rompe, pero la encía y el hueso que lo rodean son tejido vivo y pueden infectarse exactamente igual que alrededor de un diente natural. La periimplantitis no ataca al implante: ataca al entorno que lo sostiene.
«Si no duele, el implante está bien». Esta es quizás la creencia más peligrosa. La periimplantitis es, en sus primeras fases, completamente indolora. Cuando aparece el dolor, la pérdida ósea ya suele ser significativa y el tratamiento se complica. La ausencia de dolor no es un diagnóstico: es una invitación a no bajar la guardia.
«Los implantes duran toda la vida sin más». Un implante bien colocado y bien mantenido puede durar décadas, sí. Pero «bien mantenido» implica revisiones regulares, higiene interdental específica y control de los factores de riesgo. Sin ese mantenimiento, tanto la vida útil del implante como el riesgo de periimplantitis se ven comprometidos de forma significativa.
Prevención: protocolo de mantenimiento y frecuencia de revisiones
La buena noticia es que la periimplantitis es, en gran medida, prevenible. La clave está en combinar una higiene domiciliaria rigurosa con un protocolo de mantenimiento profesional adaptado al perfil de riesgo de cada paciente. En Platón Dental seguimos las recomendaciones de la SEPA y la EFP, que el Dr. Platón aplica estableciendo revisiones personalizadas según el riesgo de cada paciente.
| Perfil de riesgo | Frecuencia de revisión | Factores determinantes |
|---|---|---|
| Bajo riesgo | Cada 6 meses | Sin antecedentes de periodontitis, no fumador, diabetes controlada o ausente, buena higiene oral |
| Riesgo moderado-alto | Cada 3-4 meses | Antecedentes de periodontitis, tabaquismo activo, diabetes mal controlada, higiene deficiente o diseño protésico complejo |
En cada visita de mantenimiento, el higienista evalúa el estado de los tejidos periimplantarios mediante sondaje, registra la profundidad de bolsa y detecta posibles signos de sangrado o supuración. Si se identifica mucositis —inflamación sin pérdida ósea—, el tratamiento es relativamente sencillo: desbridamiento profesional y refuerzo de la higiene interdental. Si la pérdida ósea ya ha comenzado, el abordaje se complica y puede requerir cirugía resectiva, técnicas regenerativas o el uso de antibióticos locales, tal y como el Dr. Platón explica detalladamente a sus pacientes antes de iniciar cualquier intervención contra la periimplantitis.
En cuanto a la higiene en casa, los pacientes con implantes deben prestar especial atención a la limpieza interdental. El cepillo interproximal, el irrigador oral y, en algunos casos, el hilo de teflón específico para implantes son herramientas imprescindibles que el cepillo convencional no puede sustituir. Una higiene interdental deficiente es, junto con la falta de revisiones, la causa más frecuente de periimplantitis en pacientes que ya llevan años con sus implantes.
El papel del Dr. Platón como referente en Periodoncia e Implantes
La participación del Dr. Platón en esta jornada no es un hecho aislado. Especialista en Periodoncia e Implantes por la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) y miembro de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), el Dr. Platón compagina su actividad clínica en Platón Dental con su rol docente en el Máster de Periodoncia e Implantes de la UIC. Esta doble vertiente —clínica y académica— le permite trasladar a sus ponencias no solo la teoría actualizada sobre periimplantitis, sino también los casos reales que ve cada semana en consulta.
Una muestra más de que el Dr. Platón pretende seguir compartiendo sus conocimientos con otros profesionales del ramo. Una circunstancia que, además, pone de manifiesto la apuesta clara que realizamos desde nuestras clínicas por la formación continua como garantía de calidad asistencial.
¿Tienes implantes y quieres saber si están sanos?
Si llevas implantes dentales y hace más de seis meses que no acudes a una revisión de mantenimiento, este es el momento de planificarla. La detección precoz de la mucositis implantaria puede ahorrarte un tratamiento mucho más complejo —y costoso— en el futuro. En Platón Dental realizamos revisiones periodontales e implantarias completas, con el mismo rigor clínico que el Dr. Platón traslada a sus ponencias para otros profesionales. Si tienes cualquier duda sobre la periimplantitis o sobre el estado de tus implantes, no dudes en consultarnos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la AHIADEC y por qué es relevante que el Dr. Platón haya impartido allí una ponencia?
La AHIADEC (Associació d’Higienistes i Auxiliars Dentals de Catalunya) es el referente colegial de los higienistas y auxiliares dentales en Cataluña. Que invite a un especialista externo como el Dr. Platón para formar a sus asociados en periodoncia e implantología es un reconocimiento directo a su autoridad clínica en el campo.
¿Cuándo se considera que un implante tiene periimplantitis?
Se habla de periimplantitis cuando existe inflamación de los tejidos periimplantarios acompañada de pérdida ósea progresiva alrededor del implante. La fase previa —mucositis implantaria— cursa solo con inflamación gingival, sin pérdida ósea, y es reversible con tratamiento adecuado.
¿Con qué frecuencia debo acudir a revisión si tengo implantes dentales?
Las guías de la SEPA y la EFP, que el Dr. Platón sigue en su práctica clínica, recomiendan revisiones cada seis meses para pacientes de bajo riesgo y cada tres o cuatro meses para pacientes con antecedentes de periodontitis, tabaquismo u otros factores de riesgo. Tu especialista en periodoncia determinará la frecuencia más adecuada para tu caso.
¿La periimplantitis tiene cura?
En estadios iniciales (mucositis), sí es completamente reversible. Una vez que se ha producido pérdida ósea, el tratamiento busca detener la progresión y regenerar el hueso perdido en la medida de lo posible, pero la recuperación total depende de la extensión del daño y del perfil del paciente.
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